lunes, 5 de noviembre de 2012

River Plate no puede ganarle a All Boys desde que este regreso a primera

El partido fue tan insoportable como la semana que tuvo que vivir River después de que Boca le empatara sobre la hora el Superclásico. En Floresta, el equipo de Matías Almeyda fue mucha garra y nada de fútbol en la igualdad sin goles con All Boys, que le impidió acercarse a la pelea por el campeonato.



Después del gol de Walter Erviti y de la bronca de River, que tocó de diferentes maneras a Matías Almeyda, David Trezeguet y especialmente al hincha, el Millonario necesitaba ganar. A eso iba a una cancha complicada contra un rival aún más difícil, el que se convirtió en su sombra en los últimos años: All Boys.


Pero el partido comenzó con All Boys más afirmado en el terreno de juego, aunque sin profundidad. A los 7 minutos, Juan Pablo Rodríguez lanzó un buscapié que no tocó nadie al gol. Tras eso, River emparejó el trámite por la buena tarea de Ponzio, quien era la primera salida para habilitar a sus compañeros. Así el visitante era un poco más que su rival, que centró su trabajo en la contención.

A los 15, hubo un toque de Rodrigo Mora para Rogelio Funes Mori, que remató y contuvo Nicolás Cambiasso. Diez minutos después volvió a llegar River con una excelente sucesión de toques entre Carlos Sánchez, Ponzio y Mora, quien cedió a Ariel Rojas que sacó un tiro dentro del área que atajó Cambiasso.

Antes de los cuarenta, hubo dos aproximaciones para cada uno, primero All Boys cuando se demoró en la definición Iván Borghello y luego River que salió de contra con Ponzio que se la cedió a Carlos Sánchez, a quien lo trabaron justo cuando quedó solo con Cambiasso.

Esta era una de las pocas veces que el uruguayo Sánchez podía zafar de la marca de su compatriota Rodríguez y por éso al conjunto de Núñez le costó llegar al área. Pero también al local que sólo recurrió al pelotazo a Mauro Matos para que éste le baje el balón a Borghello.

En el complemento, River salió mejor que el local, aunque eso no se tradujo en peligro para el arco de Cambiasso. Sólo a los 5 minutos llegó con un remate de Ponzio, en segunda jugada, tras un tiro de esquina.

Pese a la leve superioridad millonaria, los dos equipos se neutralizaron y no hubo emociones en las áreas. Así, el partido se extinguió sin remedio y la mediocridad general se apoderó de los protagonistas del encuentro. Las excepciones fueron Ponzio, luego expulsado, y Oscar Ahumada junto a la seguridad de Cambiasso.

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