Dos leyendas. Dos camisetas eternas. Y dos formas completamente distintas de atravesar el final.
Mientras Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina en un Monumental repleto, con lágrimas, homenaje y una victoria 3-0 ante Benín, Cristiano Ronaldo dejó la concentración de Portugal en medio de una polémica con el entrenador Jorge Jesus. La comparación es inevitable.
Pero hay una diferencia fundamental: Cristiano todavía no se retiró de Portugal. El delantero de 41 años abandonó el plantel después de quedar como suplente sin ingresar ante Noruega. Según explicó posteriormente, Jorge Jesus le había prometido alrededor de 30 minutos y finalmente no lo utilizó. Ronaldo sintió que el técnico había roto su palabra, no acompañó el saludo del equipo a los hinchas y luego decidió marcharse de la concentración.
Después llegó un comunicado larguísimo y explosivo.
CR7 pidió disculpas a sus compañeros y a los portugueses, aceptó que su conducta debe ser sancionada y reconoció algo todavía más pesado: después del Mundial 2026 había escrito su carta de despedida de la selección, aunque la Federación lo convenció de continuar.



