De Honolulu, en Hawaii, a Temperley. De la zona Sur del Gran Buenos Aires a Guam, una pequeña isla perteneciente a Estados Unidos en Micronesia, en el Pacífico Occidental. León Morimoto, de apenas 19 años, es un trotamundos. Su sueño, visible, está más que claro: quiere ser futbolista profesional, crecer, progresar en el deporte que ama. Y ahora, el lateral izquierdo -hijo de japoneses- fue convocado para formar parte de la selección de Guam de cara a las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022.
La vida de León se fue modificando radicalmente. Cuando era pequeño vivía a escasos metros de playas paradisíacas, le encantaba tocar el ukelele e iba a una escuela privada. Aunque lo suyo no era el surf, un clásico en esas aguas: su obsesión era la pelota de fútbol. Se destacaba entre sus amigos, hasta que a los 14 años un representante lo vio jugar en Strykcer FC, el club más importante de Guam, donde transcurrió buena parte de su infancia. “¿Te gustaría ir a la Argentina?”, lo interrogó.