San Martín ganó por primera vez en nueve fechas y es noticia sin lugar a dudas. Sin embargo, la violencia empañó una vez más lo que sucedió dentro del campo de juego. Apenas el árbitro Nicolás Kresta decretó el final, se desató la barbarie en el Norman Lee.
Todo comenzó con entredichos entre Ariel Perdiechizi y
Jorge Balanda, uno de los técnicos de Berazategui. Y mientras iban camino al
vestuario en plena discusión, se desató el escándalo con golpes, corridas entre
jugadores, técnicos e incluso allegados que entraron a la cancha.